PRECIO DE LANZAMIENTO — La primera ronda cierra pronto y el libro sube a $97. Acceso inmediato.

La Botica de la Abuela

El cuaderno de mi abuela estuvo veinte años arriba de un ropero. Adentro había 250 remedios que yo creía cuento.

No eran cuento. Lo que fallaba eran las cantidades. Los medí uno por uno, los probé en mi cocina y los ordené por estantes. Hoy caben en la tuya.

En los primeros 90 segundos del video te regalo una receta completa. No tienes que comprar nada para llevártela.

No te pido que me creas. Te pido que la hagas esta semana. Si funciona, ya sabes cómo trabajo. Si no, cerraste la página y te llevaste algo gratis.

QUIERO MI BOTICA + LOS 3 REGALOS

🔒 Pago seguro · Acceso inmediato · Pruébalo 60 días: si no te sirve te devuelvo todo y te quedas con los regalos

Mesa de madera con hierbas secas y frascos de vidrio
Manos de mujer mayor sobre un cuaderno manuscrito viejo
Este libro es el cuaderno de mi abuela Rosario. Yo solo lo ordené, lo probé y le puse las cantidades bien, para que a ti no te tome veinte años lo que a mí me tomó veinte años.

— Amparo, yerbatera. 40 años de oficio.

Dime si esto te suena

  • Son las tres de la mañana, el niño no para de toser, y lo único que hay en la casa es un jarabe vencido hace dos años.
  • Vas a la farmacia por una cosa y sales con cuatro, y ninguna era la que necesitabas.
  • Tu mamá te explicó mil veces lo de la cebolla con miel, y hoy no te acuerdas de las cantidades.
  • Buscas en internet y cada página dice algo distinto. Ninguna te dice cuánto, ni cada cuánto, ni por cuántos días.
  • Tienes hierbas secándose en la alacena porque las compraste con ilusión y nunca supiste bien qué hacer con ellas.
  • Y esa sensación fea de estar parada en tu propia cocina sin poder resolver algo que tu abuela resolvía en diez minutos.

Eso no es ser bruta. Es una cadena que se rompió en tu generación.

A tu abuela le enseñaron. A tu mamá, a medias. A ti ya no. No porque no sirviera, sino porque nadie se sentó a escribirlo. Eso es exactamente lo que hay adentro de este libro.

Así se ve tu botica por dentro

Toca un estante para asomarte.

250 recetas en total. Cada una en su propia página, con foto, cantidades y cuánto tiempo se toma.

Y no, no tienes que leerlas todas. Vas al estante que más falta te hace esta semana, eliges una y la preparas mañana. Con una que te funcione ya sabes usar el resto.

Manos colgando manojos de hierbas a secar
Batán de piedra moliendo hierbas
Frascos etiquetados a mano en una repisa
Cuaderno viejo manuscrito abierto

Cuarenta años preparando remedios. Y el cuaderno que casi termina en la basura.

Me llamo Amparo. Soy yerbatera, como lo fue mi abuela Rosario y como lo fue la suya antes que ella.

Llevo cuarenta años en este oficio. Crié cuatro hijos con estas recetas y no corrí al doctor por cada fiebre. Corrí cuando había que correr, y saber esa diferencia también es parte del oficio.

Aprendí de mi abuela, y de las señoras de la sierra que bajaban al mercado los domingos con sus atados de hierbas y las manos partidas por el frío. Ellas sabían cosas que no están escritas en ningún lado. Yo pasé veinte años escribiéndolas.

Doscientas cincuenta recetas. Todas probadas en mi cocina, con las cantidades medidas, corregidas y anotadas una por una.

Por qué existe este libro

Hace veinte años me enfermé.

Empezó de un día para otro: un dolor que no se iba ni de día ni de noche, y un cansancio que no era cansancio, era como si me hubieran desconectado.

Fui a un doctor. Después a otro. Me hicieron estudios que costaron lo que no teníamos. Y al final me dijeron que me acomodara. Que aprendiera a vivir así.

Tenía cuarenta y ocho años y me dijeron que me acomodara.

Pasé casi dos años en una silla.

Un día, ordenando cajas arriba del ropero, encontré un cuaderno de escuela con la letra apretada de mi abuela. Recetas. Página tras página, con la fecha de cuándo la usó y para quién. Estuvo veinte años ahí arriba. Ese día casi lo boto.

Empecé a hacerlas. No por fe — por rabia.

Y a la tercera semana me cayó el veinte de algo que me dio más rabia todavía: no era que los remedios de mi abuela fueran mágicos. Era que ella los hacía bien. Cantidades, orden, cuántos días. Yo llevaba toda la vida oyendo «tómate un tecito» y por eso creía que era cuento. El té no era el cuento. El cuento era hacerlo a ojo.

Salí de la silla. Volví a cocinar de pie. Fui a la graduación de mi hijo menor caminando por mi propio pie.

Desde entonces no he parado.

Este libro es ese cuaderno. Ordenado, probado y medido.

Una cosa que prefiero decir yo antes de que la pregunten: no soy médica, y esto no reemplaza a un médico. Mi abuela decía que una buena yerbatera no se conoce por lo que prepara, sino por saber cuándo tocar la puerta del doctor. En eso también me formó.

Está hecho para usarse con una mano mientras la otra revuelve la olla

Página del índice de estantes del libro
01

Buscas por lo que te pasa, no por el nombre de la planta

Nadie despierta pensando 'hoy necesito llantén'. Despiertas con la garganta raspando. Por eso el libro está ordenado por estantes, como la botica de antes: vas al respiratorio, ves los nombres, eliges. Y hay un índice alfabético por síntoma al final, de 'acidez' a 'verruga'.

Página completa de la receta del jarabe de cebolla y miel
02

Una receta por página. Nunca partida a la mitad.

Ingredientes con cantidad exacta. Foto a color del resultado y de los pasos que se prestan a confusión. Cuánto rinde, dónde se guarda, cuánto dura. Y abajo, siempre, lo más importante: cuánto se toma, cada cuánto y cuántos días máximo.

Detalle del recuadro de advertencias Ojo
03

Cada receta trae su recuadro «Ojo»

Aquí no hay página sin advertencia. Si la hierba no se puede usar en embarazo, lo dice ahí mismo. Si no se debe tomar más de tres días, lo dice ahí mismo. Si interactúa con medicación, lo dice ahí mismo. No en un anexo al final que nadie lee. En la página donde estás parada. Y si no tiene advertencias, dice «sin advertencias especiales». Nunca se queda vacío.

«Yo nunca he preparado nada en mi vida»

Esta guía está escrita para ti, no para una experta. La primera receta del libro tiene cuatro ingredientes y tres pasos, y está puesta primera a propósito. Cada página te dice la cantidad exacta, en qué orden y cuántos días. No hay nada que adivinar y no hay nada que calcular a ojo.

«Eso no se consigue en mi país»

Casi todo está en tu mercado, solo que con otro nombre. Paico y epazote son la misma planta. Hierba luisa y cedrón también. Sábila y aloe. El libro trae una tabla de nombres por país y otra de qué usar cuando de plano no encuentras algo, para que nadie te venda otra cosa.

Arriba te asomaste a 44 recetas.

Faltan 206.

Todas probadas en mi cocina. Ninguna copiada de internet.

Y déjame decirte algo de eso, porque me da coraje: hoy salen libros de remedios escritos por gente que jamás preparó uno. Copiado de páginas web. Y muchos, ya, escritos por computadora. Se nota, porque las cantidades no cuadran y las plantas no son de aquí. Yo tengo las manos manchadas de esto desde los diecinueve años.

Y hoy se van contigo tres regalos

Portada del libro Los secretos de nuestros abuelos para tiempos de crisis
$29GRATIS

Los secretos de nuestros abuelos para tiempos de crisis

Los remedios no fueron lo único que perdimos. Ellos también sabían conservar comida sin refrigerador, sembrar rápido en poco espacio y estirar lo que había cuando no alcanzaba. Todo eso está aquí, explicado para hacerse hoy.

Portada del libro Cúrate con lo que ya tienes en casa
$29GRATIS

Cúrate con lo que ya tienes en casa

Los arreglos rápidos con cosas que ni siquiera son remedios: el azúcar para el hipo, la avena para la comezón, el vinagre, el bicarbonato, la cinta adhesiva para las verrugas. Cosas de las que uno se ríe hasta que le funcionan.

Portada del libro Proyectos para cuando se va la luz
$29GRATIS

Proyectos para cuando se va la luz

Qué hacer sin electricidad, como se hacía hace ciento cincuenta años: guardar agua, conservar sin frío, recoger agua de lluvia, cocinar sin gas. Para el apagón de tres días y para el que dure más.

Los tres se descargan junto con el libro, en el mismo correo. Y te los quedas incluso si pides el reembolso. Eso es cosa mía, por haberte animado a probar.

Antes de que preguntes

En que este se puede usar. La mayoría te da una charla sobre la planta y termina en «haz una infusión». Aquí cada receta tiene su página, con la cantidad exacta, el orden, cuánto se toma, cada cuánto y cuántos días máximo. Está ordenado por lo que te pasa, no por el nombre de la planta. Por eso se usa parada frente a la olla y no sentada en un sillón.

Casi todo se consigue en cualquier mercado o tienda naturista de Latinoamérica, y el libro trae la tabla de cómo se llama cada planta en cada país. Para lo que de plano no encuentres, hay una tabla de equivalencias con qué usar en su lugar.

Habla con tu médico antes de empezar. No después, antes. El libro trae una tabla de interacciones justo para esa conversación, y cada receta lleva su propio recuadro de advertencias en su página. Si tu médico te dice que no, le haces caso.

No. Es digital. Te llega un correo con el acceso apenas completas el pedido y lo abres en el teléfono, la tablet o la computadora. Nadie tiene que enterarse de nada.

Sí, y te lo recomiendo. Mándalo a imprimir y anillar en la esquina y déjalo en el cajón de la cocina. El día que se vaya la luz, el libro que sirve es el que está en el cajón.

Hay un estante de niños, y abre con media página de advertencias: nada de tinturas con alcohol, nada de miel antes del año, y una tabla de señales que te mandan directo al pediatra. Para los niños, el pediatra manda siempre.

El libro en tablet y en versión impresa y anillada sobre la mesa
Digital y para imprimir. Lo abres en el teléfono o lo dejas anillado en el cajón de la cocina.

Cómo se ve tu cocina dentro de treinta días

  • Un estante con ocho o diez frascos etiquetados con tu letra, que sabes exactamente para qué son.
  • Cuando alguien en tu casa amanece mal, no sales corriendo: abres el libro en el estante que toca y en quince minutos tienes el remedio hecho.
  • Tu lista del mercado cambia. Compras dos o tres cosas más y dejas de comprar otras cinco que estaban a medio usar en la alacena.
  • Y algo que no esperas: tus hijos empiezan a preguntarte a ti. Igual que tú le preguntabas a tu abuela.

No vas a ser doctora. Vas a ser la que resuelve en su casa. Que es lo que eran ellas.

Sello de garantía de 60 días

Todo lo que te llevas hoy

Portada del libro La Botica de la Abuela
Mockup del libro y los tres regalos apilados
La Botica de la Abuela — 250 remedios, 11 estantes$97
Regalo 1 — Los secretos de nuestros abuelos para tiempos de crisis$29
Regalo 2 — Cúrate con lo que ya tienes en casa$29
Regalo 3 — Proyectos para cuando se va la luz$29
Valor total$184

HOY: $29

Un solo pago. Es tuyo para siempre.

🔒 Pago seguro · Acceso inmediato · Pruébalo 60 días: si no te sirve te devuelvo todo y te quedas con los regalos

Cómo funciona el pago

No te cobro yo

El pago no pasa por mí ni por esta página. Lo procesa Hotmart, que es la plataforma de productos digitales más usada de Latinoamérica. Tus datos de tarjeta van directo a ellos, encriptados. Yo nunca los veo.

Te llega en minutos

Apenas se aprueba el pago, Hotmart te manda un correo con tu acceso. No hay envío, no hay espera, no llega nada a tu casa. Si no lo ves, revisa spam o promociones.

El reembolso no depende de mí

Los 60 días de garantía son política de la plataforma, no mía. Pides el reembolso desde tu propia cuenta de Hotmart y ellos lo procesan. Está escrito para protegerte a ti.

Barra de compra segura y garantía

Métodos de pago disponibles según tu país

VisaMastercardAmerican ExpressPayPal
Pago procesado porHotmart

¿Dudas antes de comprar? Escríbenos a hola@laboticadelaabuela.com y te contestamos hoy.

Haz la cuenta con tu propia farmacia. Yo no te voy a inventar números.

Un jarabe para la tos. Un antigripal. Las pastillas para el dolor de cabeza. Algo para la acidez. Una crema para las alergias del niño. Ese frasco de vitaminas que te recomendaron y está a medio terminar en tu alacena ahora mismo.

Eso, en una sola mala semana del mes, ya es una cifra que incomoda. Multiplícalo por doce. Y por la cantidad de gente que vive en tu casa.

Ahí está tu número. No el mío. El tuyo.

Por qué $29 y por qué va a subir

No es un reloj que se reinicia cuando recargas la página. Es más simple: esta es la primera ronda, y el precio de primera ronda existe para premiar a quien entra cuando el libro todavía no tiene reseñas de nadie.

Cuando cerremos esta ronda, el libro pasa a $97 y los regalos dejan de ir incluidos.

Quien entre ahora se queda con este precio, con los tres regalos y con las actualizaciones de por vida. Cada vez que mejoramos algo, te llega al correo. No pagas de nuevo. Nunca.

Aquí es donde deberían ir los testimonios.

Todavía no hay.

Este libro salió esta semana y sería muy fácil poner cinco caritas sonrientes con nombres inventados. Se hace todo el tiempo y tú lo has visto mil veces.

No lo voy a hacer.

Lo único que puedo ofrecerte en lugar de eso es la garantía más larga que permite la plataforma: sesenta días. Dos meses enteros para leerlo, prepararlo y decidir. Si no te sirve, te devuelven todo y te quedas con los regalos.

Yo pongo el riesgo. Tú pones la curiosidad.

Y si te funciona, te voy a pedir un favor: escríbeme y cuéntamelo. Los que vengan después de ti van a leer tu nombre en este espacio.

QUIERO PROBARLO CON 60 DÍAS DE GARANTÍA
Sello de garantía total de 60 días

Garantía de 60 días. Y te quedas con todo.

Dos meses enteros.

Descárgalo hoy. Léelo completo. Prepara las recetas que quieras, cuantas quieras. Si no te sirvió, si no era lo que esperabas, o si simplemente no te gustó, escribes un correo de dos líneas y te devuelven cada centavo.

Sin preguntas incómodas. Sin formularios eternos. Sin que tengas que explicarle nada a nadie.

Y los tres regalos se quedan contigo de todos modos.

No es mi buena voluntad: es la política de la plataforma de pago. Está escrita para protegerte a ti, no a mí.

Repisa de cocina con frascos de remedios caseros

Vas a tener tu propia botica en la casa

No la que atiende hasta las diez. La tuya, en la cocina, abierta a las tres de la mañana cuando el niño empieza a toser y no hay nadie que te ayude.

Fotografía familiar vintage de una abuela con su nieto

Los remedios de tu infancia, otra vez

Vas a ir pasando páginas y en algún momento vas a parar y decir: «esto me lo hacía ella». Yo lloré tres veces armando este libro. Por eso lo hice. Y si tu abuela todavía vive, hazme un favor antes de comprar nada: llámala hoy y pregúntale. Anota lo que te diga. Eso vale más que mi libro.

Libro impreso y anillado sobre una mesa de cocina a la luz de una vela

Sirve el día que no sirve nada más

En una crisis, las farmacias son lo primero que se vacía. Por eso te voy a pedir algo cuando lo descargues: imprímelo. Mándalo a imprimir y anillar en la esquina, cuesta poco, y déjalo en el cajón de la cocina. Porque el día que se vaya la luz o no haya señal, el libro que sirve es el que está en el cajón, no el que está en la nube.

Manojos de hierbas frescas de mercado sobre papel de estraza

Y sí, se ahorra plata

Casi todo lo que necesitas para estas recetas se compra en el mercado o crece gratis en cualquier terreno. Las hierbas cuestan lo que cuestan las hierbas. Pero no compres esto por el ahorro. Cómpralo porque el día que lo necesites, va a estar ahí.

250

recetas

11

estantes

Inmediato

acceso a tu correo

60 días

de garantía

Para siempre

actualizaciones gratis

🔒 Pago encriptado · 📥 Descarga inmediata · 🚫 Sin suscripción · 📱 Se lee en teléfono, tablet o computadora · 🖨️ Listo para imprimir

Libro impreso y anillado sobre mesa de cocina junto a un frasco de hierbas
La Botica de la Abuela — 250 remedios, 11 estantes$97
Los secretos de nuestros abuelos para tiempos de crisis$29
Cúrate con lo que ya tienes en casa$29
Proyectos para cuando se va la luz$29

Valor total $184 · Hoy $29 · Un solo pago

Doscientas cincuenta recetas. Veintinueve dólares. Una sola vez.

🔒 Pago seguro · Acceso inmediato · Pruébalo 60 días: si no te sirve te devuelvo todo y te quedas con los regalos

Este cuaderno estuvo veinte años arriba de un ropero, debajo de unas cortinas viejas. Yo lo encontré de casualidad un martes, ordenando cajas. Yo ya hice mi parte, que era que no se perdiera. Ahora te toca a ti ponerlo en tu cocina.

Aquí hay gente, no un robot

Si algo falla con tu descarga, si no te llegó el correo, si quieres el reembolso o si simplemente tienes una duda sobre una receta, escríbenos.

hola@laboticadelaabuela.com

Contestamos todos los días. En español, por personas.

Sobre los dos estudios que se mencionan

Este libro recoge usos tradicionales, no tratamientos con respaldo clínico. En todo el material solo se citan dos investigaciones publicadas, y son estas:

  1. Estudio sobre semillas secas de papaya con miel y limpieza de parásitos intestinales en niños — Journal of Medicinal Food.
  2. Estudio sobre exposición al aroma de romero y desempeño en pruebas de memoria (mejora del 5% al 7%).

No hay más. Si en algún lugar del libro o de esta página te parece leer una afirmación científica que no venga de esos dos estudios, es un uso tradicional, y así está marcado.